16 de diciembre 2017,
 Planta de Tratamiento de Efluentes (PTE)

Planta de Tratamiento de Efluentes (PTE)

Como parte de nuestro compromiso por una Producción Responsable, invertimos USD 18.5 Millones en  la construcción de Plantas de Tratamiento de Efluentes (PTE) a nivel nacional, estas que devuelven el agua de una forma segura y tratada para su reutilización en algunos casos, como en Cochabamba donde se reutiliza el agua de Planta Taquiña en los sembradíos de las comunidades vecinas.

Las Plantas de Tratamiento de Efluentes,  100 por ciento biológicas (no utiliza químicos), se han diseñado con el objetivo de eliminar la carga orgánica presente en el efluente líquido de nuestra industria, cumpliendo el 100% de los límites permisibles para Descargas Liquidas Industriales, indicados en la Ley de Medio Ambiente 1333 y lo establecido en el  Reglamento Ambiental para el Sector Industrial Manufacturero (RASIM). Permitiendo que  los efluentes o aguas residuales de la Planta sean debidamente tratadas antes de antes de su descarga y devolución al Medio Ambiente. Este proceso asegura la reducción del  impacto contaminante y el bienestar de las  comunidades que se encuentran en nuestro entorno.

Están integradas por un sistema donde bacterias metanogénicas, aeróbicas y facultativas, semejantes a unos bichos, se encargan de realizar la limpieza de las aguas industriales  a través de dos procesos: el anaeróbico (proceso que se realiza en ausencia de aire) y el aeróbico (con presencia de aire). El  proceso aeróbico solo es aplicado en la PTE de Taquiña, Cochabamba.


Partes de la PTE y sus procesos

  • Proceso Anaeróbico

En el primer paso a realizar, consta de un proceso que se desarrolla en ausencia de aire. El mismo empieza con el ingreso del efluente a la PTE y la separación de sólidos que son difíciles de degradar. Posteriormente y una vez homogeneizado el efluente, se modifica el PH con el objetivo de garantizar el cuidado de las bacterias anaerobias, que podrían verse afectadas, hasta el punto de morir, si es que el efluente no tiene los parámetros establecidos.
En la etapa del proceso final,  el efluente pasa al reactor anaeróbico para su conversión biológica. Esta etapa se lleva a cabo en presencia de bacterias anaeróbicas, micro organismos vivos que viven sin oxígeno, que se alimentan de la materia orgánica presente en los efluentes de la producción de cerveza, convirtiéndola en biogás y en lodo excedente. Este proceso asegura que el efluente tratado cumpla los parámetros y normas establecidas.

  • Proceso Aeróbico

Una vez finalizado el proceso anaeróbico se continúa con el proceso aeróbico. Es un tratamiento secundario que tiene el objetivo de estabilizar la materia orgánica presente en el agua residual. Este proceso  cuenta con microorganismos que degradan la materia orgánica en presencia de oxígeno y la convierten en formas más estables, como  dióxido de carbono, agua, nitratos y fosfatos.

En esta etapa al igual que en la anterior, se ejecuta degradación de la materia orgánica, tratando únicamente el 20% que el anterior tratamiento no pudo completar. Una diferencia entre ambos procesos es que en el anaeróbico se implantan los microorganismos en el reactor y en el aeróbico únicamente se requieren condiciones de oxígeno óptimas que ayudan a la generación de bacterias propias.

El tanque aeróbico es el corazón del proceso, en el cual el lodo se encuentra activado –microorganismos mezclados con la materia orgánica – de manera que éstos se alimentan de los contaminantes del agua residual. Los tanques son aireados o agitados por medios mecánicos (aireadores y sopladores) y tienen la función de homogeneizar la mezcla y agregar oxígeno constantemente para la generación de los organismos.

Finalmente se cuenta con un sedimentador que es responsable de separar el lodo del efluente tratado, haciendo que la mezcla se sedimente. Posteriormente  el lodo es llevado a un tanque de almacenamiento y secado; en el caso de Planta Taquiña el sedimento obtenido es utilizado como abono. Por su parte, el efluente líquido tratado sale de la Planta en dirección a los cultivos y sembradíos próximos, beneficiando a los comunarios de la zona. De esta forma la CBN garantiza que el vertido de sus efluentes no sea nocivo y que la descarga de los mismos no comprometa la estabilidad y el cuidado del Medio Ambiente, ni de la sociedad.

El tiempo de residencia del efluente, desde que ingresan a la PTE hasta que es desechado, puede variar hasta un máximo de 24 horas, durante las cuales es vigilado y computarizado de forma constante.
La CBN está consciente de que la sostenibilidad de cualquier negocio y la del Medio Ambiente van de la mano. Es así que todos los procesos para la elaboración de nuestros productos están adecuados para minimizar la utilización de nuestra materia prima que es el agua. En el periodo del 2009 al 2012 logramos reducir su utilización en un 20 % en todas nuestras plantas, debido a la optimización y a la creación de circuitos para reutilizarla.

En este sentido, la CBN ha destinado una gran inversión en la adquisición de tecnología de punta para la obtención de resultados cada vez mejores, encaminados a lograr el sueño de nuestra empresa: “Ser la mejor empresa de bebidas en un mundo mejor”.

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